domingo, 12 de julio de 2009

Mi cuerpo no es mi enemigo

Me cuesta entender esto y a veces me convenzo de todo lo contrario. Suelo confiar en mi cabeza pero mi cuerpo… buff… no es muy de fiar. Es un poco patoso, se resfría con facilidad y ¡le encanta la comida! A esto hay que añadirle las noticias recientes de mi endometriosis, que no es que el pobre no emitiese señales para llamar mi atención, pero debió de darse cuenta de que yo no las entendía.

Me convencí de que debía hacer dieta y bajar algunos kilos de más, pero esta vez no tenía fuerzas. Total… parece que mi cuerpo se empeña en recuperarlos en cuanto tiene oportunidad y la verdad es que estaba un poco molesta con él, porque todo esto de la infertilidad es culpa suya… claro.

Mi parte racional se quedó además muy justificada cuando escuché hace un par de semanas en el programa “Redes” de Punset que la fuerza de voluntad requería de un gran gasto de energía y de que no era ilimitada, por ejemplo, cuando alguien deja de fumar es fácil que engorde, porque concentra toda su fuerza de voluntad en no fumar y descuida lo que come ¡Por supuesto! ¡Eso es lo que me pasa a mí! Pongo mucha voluntad en ser feliz a pesar de la infertilidad y concentrarse en no comer cosas que engordan requiere una fuerza de voluntad extra. ¡Todo encaja!

Este fin de semana nos hemos ido a un balneario (regalo de cumpleaños de mi hermana y mi cuñado) y allí, tan relajada, decidí darle una oportunidad a mi cuerpo. Parece que las burbujas hacen pensar. Voy a sacar ese “extra” de voluntad. Hoy tomaré mi último café hasta la FIV (y después espero tener que seguir nueve meses más) y mi último dulce ya cayó como postre al mediodía. Además voy a dedicarle al menos media hora al día para hacer algo de ejercicio. Él tiene que esmerarse, reducir esos kilos que ganó con el Decapeptyl y los que ya tenía de reserva, y esforzarse en producir muy buenos óvulos ¡ese es el trato!
A ver si lo cumplimos.

4 comentarios:

  1. En general no es que nuestro cuerpo nos decepciona, sino que nosotros no escuchamos cuando nos habla.
    Mucha suerte en esta nueva etapa, fuerzas y mucha buena onda para el fiv.

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  2. No te voy a decir que no es dificl, a mi me cuesta horrores la dieta, pero la verdad es que cuando bajé unos kilos me sentí muy feliz. (Obvio que para festejar mi descenso, me premié con un asado! Soy terrible!!) Pero sabes lo que pensé ultimamente? Que encima que estoy con el tema de la infertilidad, cada rollo que tengo encima me recuerda mis ultimos tiempos de ansiedad, y la verdad que miro mis rollos y me digo "Este rollo es de cuando lloré porque me dió negativo", "Este es de cuando lloré porque nos dió mal el estudio", y así.... y la verdad.. me cansé de mirarme y lamentarme, quiero sacarme este "recodatorio" de encima mio!

    Pero obvio que nos cuesta!!!!! Te deseo lo mejor!!!!!!
    Besos!

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  3. Me parece perfecto sacar un extra de fortaleza!!! No al café ni chocolates y si a la caminata!!!

    Yo estoy también con la dieta, aunque ya cedí ante un chocolate que me dejó mi marido delante de la compu :(

    Vamos que con fuerza de voluntad todo se puede!!

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  4. Hola Setembro
    Yo sinceramente,trataba de adelgazar antes de cada tratamiento.Pero no por mi,sino porque el medico cada vez que me veia me decia:tienes que perder peso.
    Llego a acomplejarme,de verdad.Pero yo no estoy gorda,soy normalita.y me daba mucha rabia,porque coincidia con chicas,que no es por criticar...pero eran el doble que yo.Y hablaba con ellas y resulta que a ellas nunca les habian dicho nada de adelgazar.En fin..misterio.
    Ademas, yo adelgazaba con los tratamientos.Raro,lo se.
    Asique mi filosofia era:Para cuatro dias asquerosos que vamos a estar en este mundo,no me voy quitar de comerme un bombon,si me apetece.
    Come muchas sardinas y bebe mucho acuarius,se dice por ahi que son buenos para preparar el utero.
    Un beso.
    Carmen.

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